en un momento de revelación
El Tiempo es la constante percepción del constante movimiento
Es él, ser de voz y viento que habita dentro de mi piel. Es Aristo Risato, el de las ideas malditas, el de las letras de sangre.
Nunca pensé en la cristalización de mis abstractos sueños de aire.
Que ese aire mágico se materializara en ti.
Tú y mis sueños, lo más mío que tengo.
De polvo cósmico pasaste a insensible flecha certera y despiadada
que asedia violenta mis temores de que te quiebres, cristal perfecto, cortándome el cuerpo y los sueños,
los malditos sueños,
reventándome en lágrimas de sangre espesa, entregándome despiadada
a la maldición asumida de solos caminos
fríos sin tenerte, sin sentirte, olvidándote
con odio y maldiciendo, una vez más, al mundo miserable.
Aristo
