domingo, 25 de enero de 2009

domingo-cabrón; cuchillo a mi sensibilidad

domingo
el domingo sangra
todo rojo bajo su espesa mancha

las heridas se abren en la carne cruda
y el derrame no se estanca
a borbotones mi dolor grita
lo vomita ácido mi garganta
dime dónde te escondes Dios cuando descansas
cómo hacer frente al látigo con el que me des-ollas

las palabras queman el alma
y con el cuerpo un tanto intoxicado por el consumo desnfrenado
me hundo
me hundo lento a mi vacío oscuro de domingo

condenado a la tristeza me pierdo
ahogado en sus profundidades a Él le rezo

Dios mío, si tan solo existieras


aristo
y la maldición del domingo

viernes, 23 de enero de 2009

huracán perfecto

quiero con mi nariz reccorer tu cuerpo
mujer-tierra
soy tu hombre-viento
huracán violento
golpe de amor
espasmos de vida
para los ojos del mundo
dos enfermos
es la envivia de no tener
lo que nosotros tenemos
el amor frenético
desafiante
y anhelante siempre de otro encuentro
en la solitaria noche te siento
y en tu ausencia entro en tu cuerpo
con mis manos te toco sin hacerlo
y el viento penetra lento
hasta llegar a tus secretos
¿dónde escondes a tus muertos
mujer-tierra-tormento?


aristo
del aire
manos de viento

loco de locura, amante nocturno

son sus manos suaves que acompañan mi silencio
son sus ojos pequeños que se esconden
pero que en un segundo se sumergen en mis precipicios

no te metas en esos laberintos, princesa
ni en mis oscuros recovecos
encontrarás un corazón herido y la mente de un enfermo

deberás cruzar el río rojo de mi sangre
que violenta sube
baja
y
cae
sin orden ella atraviesa los siete mares
desafiando a dios y a sus malditos ángeles

ejército de cobardes

vez lo que te digo
es mi enfermedad
son mis des-aires

es el torrente que todo lo destruye
es el pulso caliente de mi corazón que arde

por tus besos
viajar hacia lo in-explicable

quemarme con tu boca
en tu sexo asfixiarme
que me aprieten tus piernas
hasta estrangularme

buscar felino
tus rincones oscuros
y devorarlos animal salvaje
romperlos desde dentro tuyo
quemarte con este corazón que por ti arde

matarte
felinamente desearte
a tus ojos lento acercarme
sentir que los reviento con sólo mirarte

¿escuchas mis gemidos?
¿sientes como las venas se hinchan y quieren reventarse?

¿sientes el vibrato?
sinfonía de respiros
en el oscuro silencio y el calor de enero
abrir cada poro de tu volcánica carne

con mi lengua absorber tu sudor
con mi lengua buscar tus fluidos
con mi lengua amarte fuego furia pasión

recorrer tu cuello lento y robarte su olor
atraparlo en mi garganta
y condenarlo al perpetuo amor

es mi maldición
mi condena
es mi alma la que te grita
mujer-tierra
llévame a tus precipicios
lánzame a tu vacío
castígame
fusílame
mátame
bésame
ámame
hazme tu hombre tuyo en tus deseos nocturnos

aristo
y el ritmo de dos cuerpos hecho uno

Desde el mundo de las ideas