escribo desde un rincón oscuro
desde la desconfianza hacia al otro
sintiéndome en un campo de batalla los miro en silencio
mientras ellos escriben
yo escribo
sentado lejos de su alcance
escribo imaginando el sonido del río
cristalino lo escucho mientras lo imagino
brillante entre verdes tonos y mojadas rocas
hago real lo que pienso al sentirlo
y libre me siento de ataduras conceptuales
más allá de esa maqueta de lo real sentado escucho
el silvido del viento, la música del silencio
Risato del viento
Es él, ser de voz y viento que habita dentro de mi piel. Es Aristo Risato, el de las ideas malditas, el de las letras de sangre.
jueves, 25 de junio de 2009
jueves, 18 de junio de 2009
Invierno
llega el invierno
no lo dice el calendario
a
yacen tumbadas en el suelo
unas sobre otras apiladas en frágiles montañas
s
el anuncio de algo nuevo revuelve al yo interno
es la música
golpean mi pecho
son las hojas del invierno
yo no entiendo
mi otro yo escucha atento
ha llegado el invierno, ha llegado la lluvia a mojar lo que estaba seco
i
s
Aristo Risato
arrodillado ante las montañas
no lo dice el calendario
a
lo grita el aire tibio y el viento
el anuncio de la primera lluvia
el redoble de la tierra en profundos tambores
rpasó la crisis
ya no lucha el otoño contra el cuchillo húmedo del invierno
por la noche fría las hojas caen suicidas
y llueven secas hojas cafés muertas
iyacen tumbadas en el suelo
unas sobre otras apiladas en frágiles montañas
s
llega el invierno
mi cuerpo lo siente
es una sensación irracional
que va de lo que pienso al movimiento
tmi alma silenciosa espera la llegada del rayo
inmutable sentada sobre una imaginaria roca
más allá de mi superficial vida externa, de esa maqueta de lo real
mi alma espera imperturbable ese gran momento
oel anuncio de algo nuevo revuelve al yo interno
es la música
de ambas naturalezas que se comunican
a
en su diálogo profundo y silencioso
rgolpean mi pecho
son las hojas del invierno
yo no entiendo
mi otro yo escucha atento
ha llegado el invierno, ha llegado la lluvia a mojar lo que estaba seco
i
s
Aristo Risato
arrodillado ante las montañas
lunes, 15 de junio de 2009
vuelvo a escribir porque decidí amarte
algunas dudas revolotearon frente a mis ojos
pero tú siempre estuviste ahí
con tus ojos pequeños mirándome
con tu corazón enorme amándome
mujer-tierra eres pura guerra
pero tu amor es suave y dedicado
disculparme si dudé
pero aquí estoy
león tuyo soy
amante nocturno
con mis manos te hago mía
en las negras rojas noches
en los claros rojos días
Risato
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