sábado, 10 de marzo de 2012

Las palabras que habitan dentro...

Cómo puede cambiar el destino por una mujer que taconea al trote, con el metro andando y ella desparramándose apresuradamente, con sus rulos saltando sobre sus hombros y con las manos hacia adelante como si empujara un carro.
Bueno, ella, sí, esa misma subestimada mujer, me ganó el asiento. Y ahora, de rabia y risa, escribo. Mirándola a ella. Me ve y esconde rápido la mirada.
"Tren ruta verde..." Esa voz, tan suave pero tan falsa ¡jamás avisará que la ruta es verde con emocionalismo! Pobre. No es su culpa.
Si no tengo un libro a mano, miro, miro mucho: a las personas, sus caras, gestos y silencios.
¿Serán reales? Bueno, pero qué es lo real. Qué importa, sobre todo si ni siquiera sé si esto existe o es puro papel. ¿Son colores o tinta? Ellos, los del murmullo desbordante pero que a nadie pertenece, sombras que caen sobre mi cabeza. La gente entra y sale, pero nadie se conoce. algunos se miran y se hablan como si fueran cavenrícolas que aún no desarrollan el lenguaje. "Oiga, se le cayó...", "Gracias".
Cada vez más conectados, informados y modernos.
Cada vez más lejanos, fríos y desnaturalizados. 
Como si no tuviéramos piel o alma en los ojos. Zombies. Como ganado siendo llevados. ¿Y yo? Yo aquí, o  ahí: sobre este papel blanco o sobre la superficie del metro llena de humanos.
Y ahora en Plaza Italia. Esperando a la tropa, mientras ellas cantan, no muy bien y con poca gracia. Lo hacen como si fuera una cortina de despedida. Se van cantando y sólo queda gente muda.
Y yo, con todas estas palabras que me gritan por dentro y no sé quién las vocifera. ¿Seré yo? Pero de serlo lo sabría, ¿o no? Ni siquiera sé si es un diálogo, pues estoy con mi boca cerrada.
Es él, ser de voz y viento. ¿Será el alma? ¿Y el alma será esa conciencia de la razón hecha palabra, el logos? ¿Y si se conocen más palabras, sería más extenso y profundo el pensamiento?

R
I
S
A
T
O
sobre la cama sin nada
sobre la vida con temores y también con garras.
casi durmiendo me miras, en un fragmento de segundo
ambos nos vemos y no sabemos si nos reconocemos
la mirada tibia, con un poco de susto escondiendo florecientes verdades
que no quieres, que quizás no queremos ver.
las miradas chocan, nuevamente
flotan sobre la cama pensamientos y palabras que son calladas
qué la música no pare mientras se cierran tus ojos
y tus ojos se abren y desbordan brillo húmedo
emoción profunda en la que hidrofóbicamente no quiero sumergirme
vuelvo a intentarlo, pero los ojos cerraron el paso al místico pozo de tu mirada.

domingo, 26 de febrero de 2012

eco del ego y al alter ego

tengo rabia
siento rabia con el amor, las personas y las intenciones
todo se encausa a desilusiones
yo mismo he sido un bastardo
pero siento rabia
porque detrás de mis actos
hay un sentir noble, con mi honor un pacto

pero todo se acaba
y que se acabe es que muere
todo lo vivo morirá
la mayor pasión y el más puro amor

cada segundo del día es un desagrado
siento como caen por mi garganta, amargos
entre el odio y el amor vamos
caminamos, caemos y empezamos

pido permiso para nacer
pido permiso para levantarme y continuar

maldigo la hora de equivocarme
maldigo mis maldiciones y mi vocablo
lucho con energía por aprender a callar
pido permiso para levantarme y continuar


Risato, león lastimado

Desde el mundo de las ideas