lunes, 12 de mayo de 2008

El último adiós


Adiós amor mío

hasta un sueño remoto

sin realidad ni sentido amarnos en el absurdo de la imposibilidad



hasta ese momento en que nos riamos de nuestra pena

hasta ese momento en que la música no nos haga sufrir

hasta pronto sería de todas maneras un adiós



y cuando te vuelva a ver no seré yo quien te mira,

será el maldito deber ser porque ya me habré ido para siempre



quizás en la aventura que ahora no queremos,

quizás en el futuro impredecible te vuelva a desnudar fino y lento,

y te vuelva a besar despacio y a mirar fijo a tus ojos

para sentir que me hundo en la profundidad de lo celeste.



Adiós amor mío, y esta vez es para siempre

porque así lo queremos, porque así debemos.



Recuerda que alguna vez te lancé un beso al viento,

un beso y un recuerdo,

para que los guardes en tus pequeños bolsillos

y los apretes cuando sientas pena o miedo.



Adiós princesa de corona caída.

Me voy con los ojos rajados y desechos en lágrimas, pero que esta vez son de paz.

Y si lloro no es porque los recuerdos me hayan hecho mal,



es porque estoy sufriendo aún tu partida;



tal como el árbol debe sentir la caída de sus hojas en otoño. En este otoño.

Adiós dulcinea. Adiós musa perfecta. Se despide tu hombre, tu poeta, tu maldición de amor.

domingo, 11 de mayo de 2008

Dulces confuciones


El despertar blanco de tu compañía.

En la negra noche entre los árboles a lo gato te asecho

des-prendido de recuerdos punzantes me entrego borracho de tu voz

al baile demencial de las respiraciones agitadas,

a la mirada tuya me lanzo desnudo y riéndo

sin tapujos ni miedos te desafío.

Te conozco. Sé lo que quieres. Sabes lo que quiero.

Y se produce el choque cósmico de los cuerpos:

centellantes y celestes se buscan

rabiosos y calientes

deseosos y delicados

miedosos y osados



... no quiero esperarte en un sueño

no quiero romper el cristal prístino del recuerdo de tu voz de miel



mejor me callo para seguirte escuchando dentro de mí
Aristo
a-temporal

lunes, 28 de abril de 2008

escupitajo

¿Los sueños qué? ¡Nada!
¿Las palabras de amor qué? ¡Basura!

A ver si dejas de soñar como un estúpido
A ver si te das cuenta dónde estás pisando
A ver si vienes a la realidad y te quedas en ella

las malditas relaciones desechables
el amor falso y miserable
cobarde y mezquino

¡indigerible! ¡vomitable!

No existen mis sueños, pues sueños son.

No-son.
La negación de la realidad. No existes.

¿Y se podrá hacer de la realidad un sueño?

Las risas de los cobardes. La traición de las ratas.
El odio mío que me corta la garganta y cae en espesa sangre roja a esta negra hoja.

¡No! ¡No es mi realidad!

Vete Aristo. En la ciudad ya no se sueña,
eso aquí se condena

te aísla
te separa
al alma te dispara

Adiós princesa de corona caída


¡Fuera de mis sueños! A la correcta realidad bienvenida.

Sangra, sangra, sangra la herida

se desangra en lágrimas negras antes contenidas

chorrea como vómito la pena maldita






Aristo
sucio rufián lastimado

Desde el mundo de las ideas