sábado, 28 de junio de 2008

no-poema

Nervioso camino hacia el metro. Meto mi mano al bolsillo y reviso en mi billetera. No tengo la bip. ¡Puta! Me devuelvo a buscar el auto. Para variar con una peste de bensina. Mala volá. Acelero para llegar a la hora. Hago trampa en la Alameda y me cuelo entre varios autos. Me estaciono donde no debo en Miraflores y salgo casi corriendo hacia Monjitas. De reojo veo unos pankys badulaques que machetean mientras bajo raudo las escaleras del metro. Me río en silencio. LLego a la boletería. La busco con miedo. Observo detenidamente a mi alrededor. Y ahí está. Con un bolso de muchos colores. Es guapa. Nos saludamos con un abraso. Salimos de la estación Bellas Artes y caminamos sin importar dónde por el forestal. Y el día continuó y el tiempo hizo su misterioso trabajo....



Itoras

jueves, 26 de junio de 2008

amor. balazo. sangre. muerte


que la lágrima se haga puño y odio
pero verterlas, no


y es que no entiendo
esta sensación de estómago, de ojos y de pecho


no quiero tenerla
y me equivoco y actúo como un tonto

enamorado de un lazo invisible la cortejo sin tener que hacerlo
y es que está prohibido
y es que la gente dice que está mal
y es que la mala educación no te lo agradecerá
ni ahora ni nunca ni jamás


ay maldito estúpido que no puedas controlar tus arrebatos

flores para ella
poemas para ella


¡pero a ti te llenan de aire!
que lo haces oro cuando en sus ojos la ves mirarte


¡qué idiota Franco!
¡qué imbécil Aristo!
¡qué estúpido los dos!


y es que debes hacer del quiero un debo
¿pero quiero querer no quererte más?

sé que no eres para mí
sé que no
pero qué diablos pasa que sigo queriéndote
y por qué demonios sigo creyendo que esto no se ha acabado


y mi alma pende de un maldito cristal muerto
inocente bruto sigo cayendo en el mismo sueño
quiero extirparte de mí, pero no puedo
día a día lo intento


y de pronto me veo en un arrebato violento
de ir a buscarte y en tu puerta una flor dejarte
y nervioso me quedo esperando una señal

un signo de agradecimiento

y podría haberme muerto esperando


qué crueldad más grande la tuya
qué necedad más grande la mía
entiendes cómo me siento, mujer de hierro?
cómo los des-aires me entumen el cuerpo?
cómo la no-respuesta me llena de pena y de odio siniestro?


y las estaciones pasan y estamos en invierno
y el frío me cala los huesos
y la mente me la asedian sangrientos pensamientos

estoy volviéndome loco lo siento
poeta violento
resentido, maldito y terco
en el amor ya no creo


de mi corazón dolido
chorrea
el ardor de mi sentir herido

y cae gota a gota sangre espesa que no se agota
el odio acumulado en una roja posa





Aristo
acuchillado
seudopoetaHerido
maldiciónalperrodeCupido




martes, 24 de junio de 2008

Poema número 100


ella me habla
ella me mira
ella no se cansa

de lejos la observo reírse
a veces lo hace de mí, otras no lo sé

me pone nervioso
la pongo nerviosa

complicidad de viento
niño terco de aire de nuevo te desvaneces
en sensaciones del momento

fruto del imaginario beso
paso ligero y me vuelo

poeta tonto enamoradizo
huyes culebreando del mezquino compromiso
corazón sediento te arrojas ciego a nuevos tormentos

buscando una nueva musa para el herido Aristo
lo emborrachas y en nuevas mentiras lo embaucas

ay si serás cruel odioso amigo

escóndele las letras de su nombre en un juego
de niños
hazlo jugar
una vez más

en la sonrisa de ella que lo mira
que voltea y nerviosa lo saluda

despierta Aristo, despierta...
era un sueño
sí, incluido el beso



Aristo
y el sueño del amor

Desde el mundo de las ideas