lunes, 30 de marzo de 2009

En cada ola veo un espejo

y en él
el profundo desprecio
que el mar siente por mí
Aristo
llévense su estética
llévense lejos su bien y su mal
yo me quedo con esto:
la tarde, el mar, el silencio
mis deseos, mis ideas
mi estremecer
interno
Aristo Risato
manchas de sangre
marcan el odio que siento
han negado mi amor
y siento que de mí
sólo pueden florecer rosas negras
un odio bruto y ciego
terco y violento
vivo mi propio invierno
mi temporada en el infierno
ideas malditas pienso
mientras me desangro lento y duermo
Aristo Risato

Desde el mundo de las ideas