jueves, 14 de mayo de 2009

accidente blasfemo

ya no somos niños
somos unos hombres malditos que aún sentimos

sus palabras, cómo duelen
cada una de sus filosas letras me corta por dentro

pero antes de eso
la puñalada sorpresiva
con un sonido seco y un golpe
entra profunda al pecho mientras todo lo rompe

plata plata plata
plata esto
plata esto otro

cariños de plata
amores de plata

mientras la lágrima que al bajar pienso
no pienso
siento los temores de la infancia
y pesa sobre mí el manto de la enfermedad
los gritos
la pena
el odio

me revientan los ojos las ácidas lágrimas
me siento rojo
hirviendo en sustancias sulfurosas que me taladran la frente y las sienes

el cuerpo golpeado, amortillado
el alma violentada y el corazón desangrado



a
r
i
s
t
o
vuelve el cazador
con un muy mal no-poema

martes, 21 de abril de 2009

confesiones de mi locura

no sé por qué escribiendo me viene el sentir maldito
el gusto por hundirme en la sensación de dolor
la poesía negra, roja y macabra
con sus misterios la perra me llama
que me abrase a su sexo
que me deje castigar por su látigo violento
de laberínticas palabras
perversas son las letras y las realidades por ellas creadas
abismo y locura
caída y golpe
sangre sangre sangre
rápido chorrean los fluidos reventándome las venas
siento como lento la mente me la queman
y escupo odio con la mano izquierda temblorosa
sin yo odiar
sin que Franco entienda la ira irracional
del demente Aristo, bestia pasional
a ratos escucho el silencio
su zumbido tenue y ligero

resuenan en mis oídos las palabras dichas
las de ellos
las mías

algunas me parecen vacías
infladas con pomposa nada
caen y rebotan en mis malditos oídos
¡que ya no quieren escucharlas!

imagino las carcajadas a mi espalda
perra vida macabra
estúpidas ideas de mi mente infectada

alucinaciones rojas
me acuchillan el alma

mientras el cristal de mis sueños
se revienta contra mi ventana

maldita niñez idiota
a veces desearía matarla

para dejar de creer
para dejar de sentir



Aristo, letras de fuego

Desde el mundo de las ideas