sábado, 14 de mayo de 2011

hoja seca de otoño 1

ya te extraño
pocos pasos y te fuiste
caminando
caminando con las alas heridas
sangrando tu sentir lastimado

y yo alejándome
con culpa de verdugo
no pude sanarte

no pude curar tus heridas, ángel caído

¡oh Kronos! ¡apura tu ritmo!
¡cómo acelerarte el pulso, siendo yo una existencia tan pequeña
tan pequeña en tu cárcel eterna del tiempo divino!

Rezo en silencio a todos los dioses y a la Fortuna.
Rezo para que no nos separen. Rezo, porque sanar tu libertad quiero
porque quiero que vueles libre, plena

Rezo para que te veas y veas a la mujer que quieres-ser
te amo te amo te amo te amo con una fuerza superior a mí

con la fuerza que absorbimos de la naturaleza y de la expresión de nuestro amor bendecido

Yo mismo

...no es vértigo, es un vacío que crece. Me entiendes?
No.
Es una pena que baja en una lágrima, infinita... es el triunfo del caos sobre el orden.
Escúchate. Habla contigo. Aléjate del ruido y escúchate en silencio
... Escuchar qué, mis palabras, mis palabras rebotando?
Date un respiro. La vida no termina ahora... sabes cuál es un gran deporte...
Cuál...
Dejar de quejarse




quién tenga oídos para oír, que oiga. Yo necesito conquistar mi silencio. Risato, viento frío y fuerte, ¡baja de la montaña! Ven a mí en tu alma de río, ven a mí cantando, ven con alas y con mi amor, mi amor eterna primavera. Ella. Ésa que me tiene con este vacío, la que me castigó con su silencio.

domingo, 8 de mayo de 2011

Dios de barro

no sé si es la gravedad o son los cuervos posados sobre mi espalda
pero el mundo sube y yo bajo
pero mi cuerpo está más pesado y no puedo volar

las alas están mojadas de lágrimas y sangre
el corazón golpeado por mi padre

y los domingos camino chorreando dolor y fétida sangre
el pasado pesa más que el presente
y al ver a mis dioses ahorcados el paso se hace lento y aletargado
directo marchando a la muerte
marchando directo a una cama de flores marchitas y al olvido
a una muerte sin honor tras una vida perdida

quizá fui un pájaro negro más que perdió su rumbo y su bandada
quizás me hundí en mi sangre de barro enlodado hasta la asfixia
hasta que el cuerpo quede frío y morado latiendo un último suspiro

Desde el mundo de las ideas