domingo, 17 de agosto de 2008

ser-en-la-música

qué busco
preguntando, husmeando y cayendo

caída a caída golpeando fuerte el piso
con la sangre chorreando a borbotones levantar la cabeza
y desde el dolor maldito
crucificar mis acertijos

mirar el precipicio
el pensamiento esquizo
la tentación llama
la suave caricia de la muerte-dama

caer a sus besos y al fuego de su cama
al calor intenso de sus manos quemándome el cuerpo
mientras la vida me arrebata
mientras el alma por la boca me la saca

no es el fin de la vida lo que busco
quizás el fin de la hipocresía
de las caretas vendidas
el hedor podrido de las arpías

la vida brillante iluminación al reírme
el amor rojo-sangre al besar tus pechos
la elevación y la caída intensa

busco desesperado una búsqueda que a veces olvido que la busco
y buscando y buscando no encuentro lo que busco
porque no sé qué diablos busco
pero busco y busco
frenéticamente
enfermizamente
y si encuentro lo que busco
buscaré algo nuevo para buscar

es el torrente vertiginoso al que me sumerjo
a sus fluidos violentos me entrego
como en el amor como en la vida
es el golpe, el espasmo, la sangre
el dolor, la excitación, la alegría

lo que me motiva



Aristo
(B. 7th symphony)

jueves, 14 de agosto de 2008

Soy más que yo

sabes quién soy cierto
0
el hombre oscuro que escribe
el hombre perdido que camina
el hombre trágico que siente
A
la luz que brilla
el instinto felino
la risa que ríe
R
el pensamiento cortado
el cuchillo que sangra pena
el vómito ácido corta-garganta
I
el hombre que te piensa
el hombre que en letras te besa
el hombre-viento que en caricias te lleva
S
el arrebato impulsivo intenso golpe al pecho del sudor latido
la carne caliente que pide
T
la mano delicado suspiro que por tu espalda baja
los labios que se abren y se cierran húmedos buscando tu rincón oscuro
O
el movimiento de los cuerpos
sinfonía de gemidos
humana-armonía-divina
A
el de la sed animal de vivir
el de la idea certera flecha venenosa sin tiempo
el que sueña despierto sus sueños
R
el de la poesía negra bastarda
el de la poesía roja carne tuya
el de la poesía blanca muerte mía
I
la ruptura de mis lógicas
mi enfermedad insana que me infecta las entrañas
la meditación suicida que la mente me taladra
S
las ideas malditas
las letras de sangre
la furia que chorrea
T
la tormenta en tu primavera
las flores de tu invierno
O
soy Aristo
¡un maldito!

domingo, 10 de agosto de 2008

el día 08082008


durante todo el día busqué algo que no encontré
la experiencia mística
el momento de excelencia


y mi mente se retorcía entre la dimensión pagana y sagrada
y mi corazón niño sediento buscó ese golpe entre humanos


pero nada

solamente humanos y su maldita humanidad
todos borrachos
todos grises
todos in-conectados


arrojados

despojados

cegados


el tiempo transcurre y no me sensibilizo
y atrás de mis carcajadas hay un vacío que llora
una mano que estrangula mi garganta

un cuchillo que me atraviesa el pecho y me rompe los huesos


pero la sangre no brota

no chorrea

porque el día es frío
mi cuerpo está entumecido
mis ojos están des-encantados
algo espero espero algo que no llega

esa no-coincidencia perra que me sorprenda


mas me he profanado todo este día sagrado
mis ojos, mis pensamientos, mi cuerpo
pero sigo creyendo
mientras caigo sin tiempo

en un signo solamente mío

en la manifestación hierofánica que merezco

pagano ácrata sincero busco lo invisible creo en lo que quiero

el mundo pasa frente a mis ojos y no lo percibo

viviendo en la vida el camino de mi muerte


y cuando ya el pecho goteaba famélico sus últimos escupos de sangre
cuando el frío logró cristalizarme los ojos
cuando el no-viento logró domarme el cuerpo
cuando las personas lograron arrancarme de la carne suspiros
cuando sentí que el camino y la lucha eran ridículas


se quema la luna en el cielo
se quema en sus colores amarillos anaranjados su cuerpo
y sentí que se me reventaban los ojos sacados
que se dilataban uno a uno de mis brazos los poros
y de ellos escapaba extasiado mi sentir libre de su cautiverio lo socorro

arrojado a ella

y el alma como flecha al viento destino los colores de la luna
borracha en su silencio bailaba el canto de la noche sagrada


que la gente se muera

los humanos merecen morir

la ciudad se prostituye la ciudad se hunde

¡ay Aristo amigo mío!

soberbiamente buscaste algo que creías merecer

y cuando te cansaste, lo encontraste


¡no!


el mundo te encontró a ti

ése fue el gran regalo revelado

por un momento toda la Creación fue para ti

y viste des-aparecer la luna en sus manchas negras el espíritu de tus sombras

y en la soledad del interior del cuerpo vibrabas estremecido
sintiendo por un momento el pulso del mundo
temblabas y sentiste lo pequeño que eras
el Cosmos se te entregaba cual niño se entrega al calor de su madre


tuve el mundo en mí

por un momento

emperador de lo absoluto te petrificaste ante su magnificencia


el mundo no es humano


humanoides nosotros estúpidamente lo habitamos

y lo y nos dañamos

chupamos su néctar como si fueran los fluidos de una puta

ignoramos

pasamos

morimos
olvidados

y en el rincón oscuro del pensamiento atormentado

camina cayéndose a pedazos

cual vil leprosa

mi idea del mundo humano


el mundo es en la hoja suicida que cae en el viento de otoño

el mundo es en la luna que desaparece ante mis ojos estremecidos

el mundo es en la mirada brillante del mortal que siente rozar lo divino


linda vida camino hacia mi muerte
o
o
o
Aristo

Desde el mundo de las ideas