Todo pasa frente a mis ojos
Como un río rojo
Lo veo
Pasa quemando
Volando los murciélagos
Anuncian la madrugada de todas las noches
Y tú por dónde corres
No puedo alcanzarte salvo en sueños
Pero despierto y desapareces
Como los recuerdos que entierro
Para no amarte
Pero no puedo
Y en mi vacío silencio
Camino hacia tu voz que lejos canta
Ciego voy pisando cadáveres
Siguiéndote invisible
Oliendo lo que recuerdo
Es él, ser de voz y viento que habita dentro de mi piel. Es Aristo Risato, el de las ideas malditas, el de las letras de sangre.
martes, 4 de septiembre de 2012
domingo, 2 de septiembre de 2012
Recuerdo cuando el tiempo (mentira imposible) pasaba lento
Más suave, porque Tiempo
Era sólo
El movimiento de mi mano en tu cuerpo
Ternura
Inocencia
Osadía lanzada como flecha
Al pecado
Que en verdad eran risas
De lo bueno y lo malo
Entre las sábanas
Sobre la cama
Enredándonos y desenredándonos
Como ramas enamoradas
Esperando las flores de la primavera
Cantando todos los pájaros
El domingo pasaba
Entre un coloflorido espacio
Risato
Más suave, porque Tiempo
Era sólo
El movimiento de mi mano en tu cuerpo
Ternura
Inocencia
Osadía lanzada como flecha
Al pecado
Que en verdad eran risas
De lo bueno y lo malo
Entre las sábanas
Sobre la cama
Enredándonos y desenredándonos
Como ramas enamoradas
Esperando las flores de la primavera
Cantando todos los pájaros
El domingo pasaba
Entre un coloflorido espacio
Risato
sábado, 1 de septiembre de 2012
A manos vacías
Siento que es injusto quererla
Porque como la quiero nadie lo haría
Pero sólo tengo silencio y manos vacías
Me gustaría olvidarla, enterrarla, sacarla
De mis huesos y de la carrera roja de mi sangre
Porque recordarla me clava
Me aplasta las mañanas y me asoma eterna una noche
A veces odio amarla
Odio sus perfectas manos moldeándome
Odio su risa de luz y de aves
Odio recordarla
Porque las manos están vacías
Porque la busco ahora y sólo tengo un fuego desesperansándose
Apagándose en su última llama
Mientras mis ojos se cierran esperando la muerte
Ya no queda nada
Sólo mis manos vacías
Sólo de su cuerpo su alma
Que se escapa
Que no me ama
Risa-tos
Porque como la quiero nadie lo haría
Pero sólo tengo silencio y manos vacías
Me gustaría olvidarla, enterrarla, sacarla
De mis huesos y de la carrera roja de mi sangre
Porque recordarla me clava
Me aplasta las mañanas y me asoma eterna una noche
A veces odio amarla
Odio sus perfectas manos moldeándome
Odio su risa de luz y de aves
Odio recordarla
Porque las manos están vacías
Porque la busco ahora y sólo tengo un fuego desesperansándose
Apagándose en su última llama
Mientras mis ojos se cierran esperando la muerte
Ya no queda nada
Sólo mis manos vacías
Sólo de su cuerpo su alma
Que se escapa
Que no me ama
Risa-tos
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